Las instituciones sanitarias de hoy están para derrumbarse. A pesar de una mecanización constantemente más costosa y un montón de pequeñas mejoras médicas, la mayoría de las enfermedades siguen siendo incurables. Principalmente se trata de enfermedades de la civilización; entre las cuales se incluyen las enfermedades cardíacas y circulatorias, el cáncer, la diabetes (melitus), la obesidad, el Alzheimer, el reumatismo, la osteoporosis, las alergias, la neurodermitis, el SIDA, el asma y muchas más. Aunque estas enfermedades se consideran como incurables por la medecina oficial, un gran número de ellas se puede curar o por lo menos prevenir. El paso más acertado para conseguir este objetivo consiste en eliminar la proteína animal de la dieta humana. Ya existen bastantes estudios científicos, principalmente de los EEUU y Alemania, que apoyan este punto -por ej. en la Universidad de Giessen, el Centro de Investigación del Cáncer de Heidelberg y el Ministerio de Sanidad de Berlin, todos ellos en Alemania. Estos estudios desenmascaran las dudas sobre la nutrición vegetariana como meros prejuicios, fáciles de denunciar por las investigaciones objetivas. Me limito, por consiguiente, a una sola cita, del Profesor Doctor Claus Leitzmann y Rosemarie Schönhofer-Rempt del Instituto de Alimentación de la Universidad de Giessen: "[la nutrición vegetariana] no causa ninguna deficiencia, ni en cuanto a la proteína ni al hierro, al calcio ni a la vitamina B12. (...) Sobre todo, el modo de vida vegetariano, incluyendo un régimen de ejercicio, una dieta bien equilibrada, y una abstención de sustancias nocivas, debe declararse sano y salvo. Sería preferible que esta visión se tomase en serio no sólo por la población, sino también por los que son responsables de la salud de la gente"jueves, 20 de octubre de 2016
SALUD GENERAL
Las instituciones sanitarias de hoy están para derrumbarse. A pesar de una mecanización constantemente más costosa y un montón de pequeñas mejoras médicas, la mayoría de las enfermedades siguen siendo incurables. Principalmente se trata de enfermedades de la civilización; entre las cuales se incluyen las enfermedades cardíacas y circulatorias, el cáncer, la diabetes (melitus), la obesidad, el Alzheimer, el reumatismo, la osteoporosis, las alergias, la neurodermitis, el SIDA, el asma y muchas más. Aunque estas enfermedades se consideran como incurables por la medecina oficial, un gran número de ellas se puede curar o por lo menos prevenir. El paso más acertado para conseguir este objetivo consiste en eliminar la proteína animal de la dieta humana. Ya existen bastantes estudios científicos, principalmente de los EEUU y Alemania, que apoyan este punto -por ej. en la Universidad de Giessen, el Centro de Investigación del Cáncer de Heidelberg y el Ministerio de Sanidad de Berlin, todos ellos en Alemania. Estos estudios desenmascaran las dudas sobre la nutrición vegetariana como meros prejuicios, fáciles de denunciar por las investigaciones objetivas. Me limito, por consiguiente, a una sola cita, del Profesor Doctor Claus Leitzmann y Rosemarie Schönhofer-Rempt del Instituto de Alimentación de la Universidad de Giessen: "[la nutrición vegetariana] no causa ninguna deficiencia, ni en cuanto a la proteína ni al hierro, al calcio ni a la vitamina B12. (...) Sobre todo, el modo de vida vegetariano, incluyendo un régimen de ejercicio, una dieta bien equilibrada, y una abstención de sustancias nocivas, debe declararse sano y salvo. Sería preferible que esta visión se tomase en serio no sólo por la población, sino también por los que son responsables de la salud de la gente"
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